Gracias a su profesionalismo y su profundo cariño por la tierra que lo recibió con los brazos abiertos en los albores del siglo, los sanrafaelinos podemos contar con fotografías que son verdaderos testimonios históricos, las que ilustran constantemente publicaciones que hablan de nuestro pasado.
Porque don Juan Pi y su obra tuvieron características muy especiales. Retrató todo con un sentido testimonial, histórico, en esa Colonia Francesa risueña y colonial. Sus calles, sus árboles, sus antiguos edificios, las vendimias, los transportes, los vecinos y los personajes pasaron por la mira de su máquina. Este es el pasado de nostalgias que le debemos a este pionero de la fotografía.
Sin lugar a dudas que don Juan Pi merece un lugar de importancia en la galería de los protagonistas que hicieron y ayudaron a cimentar la grandeza de San Rafael. Y ese merecimiento deberá plasmarse en un paseo público, en una calle o en algún lugar donde su nombre y su figura sean ejemplos para las actuales y futuras generaciones. |
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